Lo principal es eso, la maniobrabilidad que tienen las listas, tanto en la gestión de valores existentes como en la inserción de valores nuevo.
Básicamente, si tienes una cantidad fija de valores que necesitan poca modificación, es mejor utilizar un arreglo; pero si necesitas añadir, eliminar, reorganizar constantemente los elementos, quédate con las listas.
En cuanto a rendimiento, el arreglo es un tanto más rápido para leer y escribir los datos que las listas, pero esa ventaja se ve opacada en procesos como añadir un nuevo elemento, en donde los arreglos requieren más esfuerzo (de ahí que usualmente se recomiende inicializar los arreglos en reversa).
Básicamente, si tienes una cantidad fija de valores que necesitan poca modificación, es mejor utilizar un arreglo; pero si necesitas añadir, eliminar, reorganizar constantemente los elementos, quédate con las listas.
En cuanto a rendimiento, el arreglo es un tanto más rápido para leer y escribir los datos que las listas, pero esa ventaja se ve opacada en procesos como añadir un nuevo elemento, en donde los arreglos requieren más esfuerzo (de ahí que usualmente se recomiende inicializar los arreglos en reversa).